La sesión preboda es una sesión aparte, semanas o meses antes de la boda, en la que solo estáis vosotros dos delante de la cámara. Respuesta rápida: hacedla 2-4 meses antes de la boda y siempre antes de mandar las invitaciones a imprenta, mejor un día entre semana, empezando unos 90 minutos antes de la puesta de sol. Calculad 2-4 horas, una localización y uno o dos looks. Lo que más se gana no son las fotos: es que el día de la boda no sea la primera vez que os fotografía un profesional.
¿Para qué sirve realmente una preboda?
Hay tres motivos concretos, y "salir guapos" no es ninguno de ellos. El primero es el ensayo. Para casi todas las parejas la boda es su primer día delante de una cámara profesional, y ese día no se repite. En la preboda descubrís cómo os colocáis, qué perfil os gusta y cómo reaccionáis cuando alguien os dirige.
El segundo son fotos utilizables. La invitación, el save the date, la web de la boda, el cartel de bienvenida a la entrada, las tarjetas de agradecimiento — todo eso necesita una foto antes de la boda. Cuando llegan las fotos del enlace, ese trabajo ya está hecho.
El tercero es comprobar si encajáis con el fotógrafo. Dos horas revelan lo que un portfolio no dice: el ritmo, el tono, cómo os habla para dirigiros. Si todavía no lo habéis contratado, los criterios y las preguntas están en nuestra guía para elegir fotógrafo de boda.
¿Cuándo se hace?
La fecha la marca la imprenta, no la boda. Si las fotos van en la invitación o en el save the date, la sesión tiene que ser al menos tres semanas antes de imprimir: las fotos editadas suelen tardar de dos a cuatro semanas en llegar.
- Antelación: 2-4 meses antes de la boda. Mucho antes y un cambio de pelo o de peso deja las fotos desactualizadas; mucho después y no llegáis a imprenta.
- Hora del día: empezad unos 90 minutos antes de la puesta de sol. En esa franja la luz se ablanda, desaparecen las sombras duras y nadie entrecierra los ojos.
- Día de la semana: entre semana. Una playa, un parque o un casco antiguo bonito están llenos un sábado por la tarde y casi vacíos un jueves.
- Época: la estación decide el aspecto del sitio. Primavera para el verde, principio de otoño para los tonos cálidos; en julio y agosto, en el interior, el calor a media tarde es un problema real.
- Fecha alternativa: dejad por escrito una segunda fecha por lluvia al reservar, no el día que llueve.
Dónde: localización y permisos
Una buena localización da tres cosas a la vez: dos o tres fondos distintos, algo de sombra y un desplazamiento que no se coma la luz. Los sitios que quedan perfectos en un encuadre y no tienen segundo ángulo empiezan a repetirse a la hora.
- Un lugar con significado — la facultad donde os conocisteis, el bar de la primera cita, la casa del pueblo. La historia viene incluida.
- Naturaleza — orilla de un lago, un pinar, un campo de trigo, la costa. La mejor luz y el menor control: el viento y los mosquitos son riesgos reales.
- Ciudad — calles del casco antiguo, puentes, naves industriales. El problema es la gente; la solución, un día laborable a primera hora.
- Estudio — cuando el tiempo no puede influir o cuando la intimidad importa. La luz está totalmente controlada.
- Los jardines de vuestro espacio de boda — os llevais las fotos y además veis cómo se comporta allí la luz a esa hora.
No os salteis los permisos. Ermitas, monumentos, jardines históricos, parques naturales y muchos parques municipales consideran una sesión con equipo profesional una sesión comercial: hay que pedir autorización con antelación y a veces pagar una tasa. El fotógrafo suele conocer las normas de los sitios donde trabaja, pero confirmar la reserva es cosa de la pareja. Que os den la vuelta en la puerta os cuesta la única tarde que teníais planificada.
El resultado real de una preboda no es un álbum: es el ensayo, saber de antemano cómo trabajáis con vuestro fotógrafo. Planificadla como un ensayo de verdad, no como una prueba.
Qué ponerse y qué llevar
Para la ropa hay una sola regla: si la localización es sobria, la ropa puede hablar; si la localización está cargada, la ropa se calla. Coordinaos entre vosotros sin ir iguales: dos tonos de la misma paleta es la fórmula más segura.
- Con dos looks sobra: uno arreglado y uno de diario. Un tercero significa pasar media sesión cambiándose.
- Elegid el calzado según el suelo. La hierba y la arena se tragan los tacones; llevad un segundo par cómodo.
- Un bolso pequeño: retoque de maquillaje, horquillas, toallitas, quitamanchas, aguja e hilo, agua.
- Un solo elemento cuenta una historia: una manta, una bicicleta, un ramo, vuestro perro.
- No probéis un tratamiento facial nuevo ni un tinte el día antes.
Qué preguntar antes de reservar
- ¿La preboda está incluida en el paquete de boda o se cobra aparte?
- ¿Cuántas horas, cuántas localizaciones y cuántos cambios de ropa? ¿El desplazamiento cuenta dentro del tiempo?
- ¿Cuántas fotos editadas entregáis y en cuánto tiempo?
- ¿Podemos ver las tomas no seleccionadas? (La mayoría dice que no; conviene saberlo antes.)
- ¿Qué pasa si llueve o si uno de los dos se pone enfermo? ¿Cómo se reprograma?
- ¿Podemos usar las fotos en invitaciones, web y redes? ¿Las usará el fotógrafo para promocionarse?
Dónde se usan después esas fotos
La preboda se aprovecha de verdad cuando las fotos empiezan a trabajar antes de la boda. Cómo se prepara un save the date lo explicamos en otro artículo; las fotos de preboda son justo el material que pide esa tarjeta.
- La invitación y el save the date
- La web de la boda y la imagen de portada de la invitación digital
- El cartel de bienvenida y el plano de mesas
- Las tarjetas de agradecimiento posteriores
- Las primeras fotos de vuestro álbum compartido
Lo último casi nunca se le ocurre a nadie: el álbum compartido donde recogéis las fotos que hacen los invitados puede abrirse con las de la preboda. Como el álbum funciona con un código QR, los invitados suben sus fotos sin instalar nada, y todo — de la preboda al último baile — queda en un mismo sitio. Podéis crear el álbum en unos minutos, y cuando se acumulen los archivos, nuestra guía para seleccionar y editar las fotos sigue desde ahí.
Conclusión
Planificad la sesión con dos preguntas: para qué voy a usar estas fotos y cuándo entra eso en imprenta. La respuesta os da la fecha. El resto es cuentas de luz y localización: 90 minutos antes del atardecer, un día entre semana, un sitio con el permiso confirmado y dos looks. Las parejas que ensayan antes pasan el día de la boda mirándose entre ellas en lugar de mirar al fotógrafo, y eso se nota en las fotos.
