Respuesta corta: el velo se elige después del vestido y antes de la prueba de peinado. El largo lo marcan la espalda del vestido y el lugar por el que vas a caminar (un pasillo largo de iglesia admite un velo largo, un jardín con viento no), su blanco tiene que coincidir exactamente con el del vestido y la forma de sujetarlo se decide en la prueba, no la mañana de la boda. Cuándo se quita se planifica con el mismo cuidado que cuándo se pone. A continuación: los cinco largos, la prueba del color, la prueba del viento y el momento de quitarlo.
Primero el vestido, luego el velo
Un velo elegido antes que el vestido se elige para un vestido imaginario. Elegid el vestido, anotad tres cosas y después salid a buscar: lo trabajada que está la espalda, el volumen de la falda y el tono exacto de blanco. El proceso del vestido está en cómo elegir el vestido de novia.
- Espalda trabajada (botones, encaje, espalda abierta): un velo liso y transparente sin ribete, o uno que termine por encima del detalle. Un velo pesado tapa justo la parte del vestido que más ha costado.
- Vestido sencillo: el velo puede llevar el detalle: borde de encaje, bordado salpicado, perlas.
- Falda con mucho volumen: velo corto o muy largo. Uno medio que termina encima de la falda parece haberse quedado a medias.
La mantilla es otra decisión: va sujeta con peineta, enmarca la cara en lugar de caer por la espalda y pide un vestido de escote sencillo. Funciona mejor en iglesia y con luz de día.
Los cinco largos y dónde funciona cada uno
- Velo de cara (blusher, hasta la barbilla o los hombros): para la entrada y el momento de levantarlo; suele ir como segunda capa sobre uno más largo.
- Hasta el codo: ligero, cómodo para bailar, bueno con vestidos cortos o ajustados y en boda civil.
- Hasta la punta de los dedos: el más elegido; va con casi cualquier vestido y queda bien de frente y de espaldas.
- Capilla (hasta el suelo o un poco más): para una ceremonia con pasillo. Necesita a alguien que lo coloque cada vez que te paras.
- Catedral (mucho más allá de la cola): para un pasillo largo y en interior. Al aire libre, sobre césped o grava, recoge todo lo que toca.
El lugar decide tanto como el vestido: playa, azotea o jardín abierto significan viento, y el viento convierte un velo largo en una vela. Si queréis uno largo al aire libre, llevadlo en la ceremonia y la sesión de pareja y cambiad después a uno corto.
Acertar con el blanco
"Blanco" son una docena de colores. Un velo blanco óptico sobre un vestido marfil hace que el vestido parezca amarillo; un velo marfil sobre blanco óptico parece sucio. Llevad una muestra de la tela del vestido o probad el velo con el vestido puesto, y miradlos junto a una ventana con luz de día, no con la luz de la tienda. Después haced una foto con flash: algunos tules se vuelven grises o azulados con flash, y eso solo se descubre en el álbum.
El velo sale en todas las fotos de la ceremonia. Elegid su blanco junto al vestido con luz de día y comprobadlo una vez con flash.
Sujetarlo: se decide en la prueba de peinado
Llevad el velo a la prueba de peinado. La peluquera decide dónde va el peine (sobre el recogido, bajo un moño bajo, en la coronilla con el pelo suelto) y cómo se ancla; añadido al peinado terminado la misma mañana, se escurre o tira. Pedidle que enseñe a quien lo vaya a quitar cómo hacerlo sin deshacer el peinado. Más sobre la prueba en peinado y maquillaje de novia.
- Prueba del viento: salid a la calle con el velo puesto. Si con cada ráfaga se os va a la cara, necesita peso (un ribete) o menos largo.
- Prueba de sentarse: sentarse sobre un velo largo tira del peine hacia atrás. Alguien lo levanta cada vez.
- Prueba del peso: llevadlo veinte minutos. Un velo pesado da dolor de cabeza a la segunda hora.
Cuándo se quita
La mayoría de las novias lleva el velo en la ceremonia y en la sesión de fotos y se lo quita antes del banquete o del primer baile. Escribid ese momento en el timing: quién lo quita (la peluquera, una amiga, tu madre), dónde (en un sitio tranquilo, no en la mesa) y dónde se guarda. Avisad también al fotógrafo para que los retratos con velo estén hechos antes. Si lleváis un velo largo, programad una foto con el velo extendido; es la que todo el mundo pide después.
Las fotos del velo que de otro modo no veríais
Los mejores momentos del velo casi nunca son posados: el viento a la salida, una amiga colocándolo, el momento de levantarlo visto desde la tercera fila. El fotógrafo está delante; los invitados, detrás y a los lados. Con el código QR en las mesas, esos ángulos llegan esa misma noche a un solo álbum en lugar de quedarse en cuarenta móviles. Cómo funciona está en cómo funciona.
Conclusión
Elegid el velo después del vestido: el largo según la espalda y el lugar, el blanco comparado con luz de día y comprobado con flash, la sujeción decidida en la prueba de peinado y el momento de quitarlo escrito en el timing. El velo se lleva solo unas horas; reunid todos los ángulos de esas horas: cread vuestro álbum de boda y poned el código en las mesas antes de la ceremonia.
