Respuesta corta: el vestido de la madre de la novia se elige después del vestido de novia, antes del de la madre del novio y al menos tres meses antes de la boda. El color sale del tono secundario de la paleta (blanco, marfil y el color de las damas quedan fuera), el modelo se prueba para doce horas de pie, abrazos y baile, y las dos madres llevan el mismo nivel de formalidad, no el mismo vestido. Abajo: el orden de decisiones, la regla del color, la prueba de vestuario y qué hacer con la pedida o la cena de la víspera.
Por qué no es un vestido de fiesta más
El vestido de una invitada sale en dos o tres fotos. El de la madre sale en la mitad de la lista de fotos de familia, en la mañana de los preparativos, en la ceremonia, en el baile con los padres y en el recibimiento. La madre es la segunda mujer más fotografiada de la boda, así que el vestido se elige para esa foto, no para el espejo. Empezad la decisión con "cómo quedará al lado del vestido de novia", no con "a ver si encuentro algo bonito".
Qué hace la madre ese día y dónde está en cada momento está en el papel de los padres en la boda; este artículo es solo sobre el vestido.
El orden: primero la novia, luego las madres
La mayoría de las discusiones por el vestido nacen del orden: una madre fue de compras antes de que se eligiera el vestido de novia y luego "cámbialo" fue difícil de decir. El orden es este:
- Lugar, hora y código de vestimenta cerrados. Una boda de día en una finca y una de noche en un salón no aguantan el mismo vestido; sea cual sea el código de los invitados, las madres van un escalón por encima. Los códigos están en qué ponerse para una boda.
- El vestido de novia elegido: silueta, brillo del tejido, qué blanco. El vestido de la madre acompaña el volumen del de la novia: un vestido de pedrería junto a una novia minimalista grita; un tubo liso junto a una falda de vuelo desaparece.
- La madre de la novia elige y le manda una foto a la madre del novio. No es cortesía: es el único paso que evita que dos mujeres lleguen con el mismo color o el mismo corte.
- La madre del novio elige al mismo nivel de formalidad y en otro tono. En España suele ser además la madrina, entra del brazo del novio y está en más fotos aún: largo con largo, corto con corto. Un vestido largo y uno de cóctel en la misma foto de familia parecen dos bodas distintas.
Los tres meses son para los arreglos: meter, acortar y cambiar una manga necesitan dos pruebas, y un arreglo de la última semana queda a medias o sale caro.
Cómo elegir el color
Basta con conocer la paleta. Si la boda tiene color principal, secundario y de acento (si no, empezad por cómo elegir la paleta de colores), el de la madre sale del tono secundario: no el de las damas de honor (la madre no es una dama), no el de acento (una sola persona de ese color es la única que se ve en la foto) y no el del mantel (la madre fotografiada delante de la mesa se funde con ella).
- La única prohibición firme es el blanco y su familia: marfil, champán, crudo, beige claro. A su lado el vestido de novia parece gris y la foto parece tener dos novias.
- El negro ya no está prohibido, pero solo en boda de noche y en tejido mate. De día en una finca, un vestido negro se lee como luto.
- El brillo lo decide la luz: el raso y las lentejuelas se queman con el flash y lucen en una sala tenue. Juzgad el tejido con dos fotos de móvil, una con flash y otra sin, no con la luz de la tienda.
- Tocado y pamela son parte del color: en una boda de día de España se esperan; en una de noche, no. Un tocado del color de acento convierte a la madre en el punto de la foto.
El vestido de la madre sale en más fotos que el de cualquier invitada. Elegidlo de pie junto al vestido de novia, no delante de un espejo.
La prueba de vestuario: doce horas
La madre madruga, pasa la ceremonia de pie, abraza a cien personas, baila y se queda hasta el final. El vestido no se prueba dos minutos en una tienda; se prueba con cinco movimientos:
- Sentarse y levantarse: ¿se arruga la falda, tira la costura de la cintura al sentarse?
- Levantar los dos brazos: para abrazar y para la pista. Una manga ajustada se rompe justo en ese momento.
- Abrazar a alguien: si el escote o un tirante se mueve al abrazar, su mano estará ahí toda la noche.
- Caminar diez pasos: si el bajo largo se engancha en el tacón, el largo se arregla con los zapatos definitivos y los zapatos no se cambian después.
- Hacer una foto con flash: qué enseña el tejido, si el forro se transparenta con luz.
El crepé, el punto y una buena gasa aguantan doce horas; el lino y el raso fino se ven arrugados tras la primera. Si la ceremonia religiosa pide hombros cubiertos, un modelo con manga queda mejor que una chaqueta o un chal aparte: el chal está en un sitio distinto en cada foto. En el tacón importa menos la altura que el suelo: un tacón fino no camina sobre el césped ni la grava de una finca. Peluquería y maquillaje con el mismo equipo que la novia, en un turno aparte, significan salir por una sola puerta por la mañana; el lado de la novia está en peinado y maquillaje de novia.
¿Necesita un segundo vestido?
Si hay pedida formal o cena la víspera con las dos familias, normalmente sí, con la mitad del presupuesto del vestido de la boda. El orden: primero se elige el de la boda y luego el segundo como su contrario (liso para la boda, bordado para la cena; oscuro para la boda, claro para la cena). Los dos nunca salen en la misma foto, así que no hace falta coordinarlos. Solo se mantiene una regla: tampoco en la cena se lleva el color de la novia. Si la novia va en rosa empolvado, la madre va a verde o azul marino, no a rosa.
Las fotos en las que saldrá de verdad
La lista de fotos familiares del fotógrafo cubre los posados: en la ceremonia, con los novios, con las dos familias. Pero las mejores fotos de la madre no son posadas: colocando el velo por la mañana, el momento en que se le llenan los ojos durante los votos, el baile con su hijo, riendo en la pista. En esos momentos el fotógrafo suele estar delante de los novios y la madre queda en el borde del encuadre. Esas las captan los móviles de los invitados, y con el código QR de la mesa caen todas en un mismo álbum, así que a la mañana siguiente ella tiene su propia noche antes de que el fotógrafo entregue nada. Cómo se monta está en cómo funciona.
Conclusión
El vestido de la madre de la novia se elige con tres meses, después del de la novia y antes del de la madre del novio; el color sale del tono secundario de la paleta, dejando fuera la familia del blanco y el color de las damas; el modelo se prueba con cinco movimientos, no en el espejo de la tienda. Elegido el vestido, queda registrar a la mujer que va dentro en cada momento de la noche: cread vuestro álbum de boda, poned la tarjeta QR en las mesas y reunid sus fotos de cuarenta móviles en un solo sitio.
